PEÑA TAURINA JADRAQUEñA

Cultura taurina

Cuadro de texto: ¡¡Creando afición!!

MANERAS DEL TORO

El Toro puede ser...

Abanto: El que corretea mucho por el ruedo a la salida, no toma los capotes y tarda en parar.

Acoceador: El toro pusilánime que da coces.

Ahormado: El toro que lleva fija la cabeza y embiste en rectitud. Puede serlo por temperamento y puede quedar ahormado como consecuencia de la lidia de varas y engaños.

Ambidiestro: El toro que se comporta y cornea igual por los dos pitones.

Avisado: Es el animal listo, que aprende pronto, se pone por delante y encara el bulto.

Blando: El que sale suelto de los caballos y deja la suerte de varas cuando siente el hierro. El que se cae en la suerte.

Boyante: El toro bravo, noble, que da excelente lidia.

Bravucón: El que aparenta ser bravo pero no da la medida; el que no remata en la suerte de varas.

Bronco: El de embestida áspera, dura y descompuesta.

Celoso: El que hace mucho por el bulto y acaba rematando en él; muy peligroso en las cogidas por su insistencia en cornear.

Certero: El que es diestro al herir; los toros cornicortos tienen fama de certeros.

Claro: El que acomete con franqueza y rectitud sin hacer extraños.

Codicioso: El toro bravo que remata las suertes y demuestra celo por coger.

De sentido: El avisado que no hace caso de los engaños y embiste a los lidiadores. El sentido es característico de la mayor edad.

Desigual: El que varía mucho en sus reacciones durante la lidia.

Diestro: El que tiene tendencia a coger por el cuerno derecho.

Duro: El que no aparenta advertir el castigo y sigue peleando con si no lo recibiera.

Fiero: Cuando embiste con furia.

Furioso: El toro con un matiz de peligro en su bravura; el excitado por alguna suerte de la lidia, como las banderillas.

Huido: El que se va y busca la salida sin hacer caso de lidiadores ni engaños.

Incierto: El toro que carece de fijeza y no deja deducir por su actitud hacia que bulto o engaño se va a arrancar.

Manso: El que carece de bravura; la antítesis del toro de lidia ideal.

Marrajo: El toro de mucho sentido, que acomete cuando cree tener asegurado el golpe.

Noble: El toro que sólo hace caso al engaño y se encela en él.

Pastueño: El que tiene una embestida templada y suave.

Pegajoso: El que se ciñe en la embestida; el que no se da reposo y se lo niega al torero por seguir embistiendo.

Probón: El que mueve la cabeza o adelanta un paso como para embestir, pero tarda en hacerlo.

Pronto: El que acude al cite del lidiador rápidamente y con recelo.

Querencioso: El toro que tiene predilección por un determinado lugar para estar en él, o por un determinado lidiador para seguirlo con olvido de los demás.

Receloso: El toro tardo que acude con poca claridad al cite.

Reservón: El toro cauteloso en las embestidas, las que trata de asegurar.

Revoltoso: Cuando se mueve rápidamente con fuerza y facilidad.

Seco: El toro de acometida rápida y contundente; el que hiere gravemente y sin espectacularidad en la cogida.

Suave: Toro claro y noble que no tira cornadas y permite la facilidad del toreo.

Tardo: El que tarda en acudir al cite.

Temeroso: Cobarde; el que escarba, retrocede o huye sin disimulo.

Topón: El que al embestir empuja en lugar de dar la cabezada y trata de empuntar. El que no humilla.

Voluntario o voluntarioso: El que acude por iniciativa al engaño aún antes de que se le cite.

Zurdo: El que tiene tendencia a coger y herir con el cuerno izquierdo.

Acometer: Embestir; ir al ataque del que lo cita o provoca.

Aconcharse: Recostarse completamente de un costado en la barrera.

Acosar: Llegar a la proximidad del bulto sin tocarlo en su persecución.

Acostarse: Vencerse o inclinarse a un lado u otro al embestir.

Acudir: Dirigirse con prontitud al lugar donde se le da el cite.

Achuchar: Topar o empujar a los toreros, pero sin llegar a empuntar.

Amusgar: Mover las orejas hacia delante y hacia atrás con señales de querer embestir.

Apencarse: Pegar a la barrera la penca del rabo para esperar.

Arrancar: Iniciar el viaje hacia el objeto que trata de embestir.

Arremeter: Consumar la acometida alcanzando al bulto perseguido.

Arrollar: Derribar al lidiador y pasar por encima de él sin cornear.

Cabecear: Mover la cabeza; dar la cabezada, movimiento inicial de humillar y luego alzar los cuernos para coger.

Cambiar el viaje: Desviar la dirección de su carrera al embestir.

Cernerse: Mover rápidamente la cabeza de un lado a otro para acometer como si fuese a cambiar el viaje.

Colarse: Acción de tomar mal el engaño y pasar más cerca de lo que se previó del torero; pisar la jurisdicción del torero.

Coger: Alcanzar persona o cosa con el pitón, independientemente de que hiera o no.

Crecerse: Se dice del toro que aumenta su poder con el castigo.

Cortar el terreno: Hacer el viaje derecho al lugar donde irá a parar el lidiador en la suerte; atajar ganando terreno.

Cornear: Dar la cornada.

Defenderse: Acularse en tablas, desparramar, cornear y taparse sin acudir al engaño.

Derramar: Como desparramar, pero fijándose en un torero o embistiéndolo.

Derribar: Embestir al bulto -especialmente al picador- con ímpetu y desmontar al jinete o dar en tierra con la cabalgadura.

Derrotar: Dar el derrote. El golpe que tira el toro con las astas levantando la cabeza a más altura de lo normal.

Desafiar: Mirar, parado y con fijeza, escarbar, encampanarse y humillar de nuevo.

Desarmar: Quitar el capote o la muleta al diestro que lo torea a consecuencia de un derrote.

Descubrirse: Humillar al embestir; humillar para el descabello.

Desparramar: Acción de mirar sin fijeza a todos los bultos a su alcance.

Doblar: Caer después de la estocada doblando las manos.

Embestir: Como acometer; hacerlo de cerca a cualquier bulto.

Embrocar: Llegar al lugar de reunión con el diestro en donde, si éste no domina la suerte, el toro lo coge. Emplazarse. Situarse en los medios y no acudir a los cites.

Empujar: Esforzarse en derribar en la suerte de varas después de haber llegado al peto.

Empuntar: Coger con la punta del pitón; herir con un puntazo.

Encampanarse: Estando parado, alzar en forma desafiante la cabeza.

Encunar: Coger con el testuz, entre los cuernos, en la cuna sin empitonar.

Enganchar: Coger con los pitones y alzar el bulto llevándolo como si las astas fueran un gancho.

Entablerarse: Buscar refugio en la barrera y no querer salir de su cercanía.

Escabar: Acción de arañar el suelo con las pezuñas delanteras.

Escupirse: Huir el toro de la suerte de varas por blando a la puya.

Estampida, salir de: Por "estampida"; fuga súbita del ganado vacuno y, este caso, del toro.

Extrañar: Hacer un extraño, es decir, movimiento inesperado del toro que sorprende al torero.

Garapear: El toro que embiste andando constantemente y sin aplomo.

Hocicar: Golpear con el hocico, y especialmente, dar con él en el suelo al humillar.

Humillar: Bajar la cabeza para embestir o como estilo defensivo.

Igualar: Acción de colocarse el toro aplomado con las cuatro extremidades perpendiculares y paralelas entre sí.

Palotazo: Dar un palotazo. Golpe dado con la pala del cuerno. También se le llama varetazo.

Pesar: Estar en una querencia y no abandonarla, o defenderse tardeando y cortando la arrancada.

Puntazo: Herida de poca entidad dada con el pitón o vértice del cuerno.

Recoger: Acción de sentido alzando del suelo el bulto derribado con la punta de los cuernos.

Recostarse: Como aconcharse; apoyarse lateralmente en la barrera.

Rematar: Llegar hasta un torero y cornear, haciéndolo en tablas si el diestro logró salvarlas.

Reponerse: Situarse al salir de una suerte en buen terreno para ir a la siguiente, atendiendo al cite o bien sorprendiendo al matador.

Respingo: Acción del toro al huir, con mayor brusquedad cuando hace un extraño.

Revolcar o dar un revolcón: Derribar por el suelo sin llegar a herir.

Salir suelto: Huir de la suerte, especialmente de la de varas.

Taparse: Levantar la cabeza y tratar de evitar así las suertes, sobre todo la del descabello.

Tirar el hachazo: Golpe seco que el toro da levantando la cabeza.

Tirar tarascadas: Acción de achuchar seguida de un derrote.

Tomar las tablas: Saltar la barrera. Indicio de mansedumbre.

Topar: Dar topetazos; golpe seco con el testuz sin utilizar los cuernos.

Trompicar: Golpear al lidiador con la pala del cuerno o con el hocico, haciéndole perder el equilibrio, pero sin derribar.

Volver la cara: Huir de la suerte cuando está colocado para ir a ella.

El Toro puede estar...

Abierto: Se dice del toro que se encuentra más cerca de los medios.

Aculado: Con la penca del rabo pegada a las tablas en actitud defensiva.

Amorcillado: El toro que herido  mortalmente hace esfuerzos por mantenerse en pie.

Aplomado: El toro que llega al final de la lidia muy cansado y se para.

Cerrado: El que por propia iniciativa, o por que lo llevan durante la lidia, esta muy cerca de las tablas.

Consentido: Cuando por falta de castigo y seguridad en su poder acomete rápidamente confiado en sus fuerzas.

Crecido: Cuando por buena bravura de casta acomete con más celo cuanto más castigo recibe.

Descompuesto: Cuando por mala lidia se han acentuado en él los malos hábitos y el mal estilo de la embestida, que hace con gran movimiento en la cabeza.

Empapado: Se dice del toro que por buena lidia va muy metido en el engaño y dócil al mando del lidiador.

Entero: Cuando a pesar de la lidia se encuentra con fuerza y facultades casi como cuando salió del chiquero.

Quedado: El toro que como consecuencia de la lidia, acomete pero se para antes de que remate la suerte.

Suelto: El que por mala lidia va sin fijeza al engaño; el que sale del encuentro con el caballo huyendo sin disimulo.

El Toro puede...