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PEÑA TAURINA JADRAQUEñA |

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Cultura taurina |


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MANERAS DEL TORO |
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El Toro puede ser... |
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Abanto: El que corretea mucho por el ruedo a la salida, no toma los capotes y tarda en parar. Acoceador: El toro pusilánime que da coces. Ahormado: El toro que lleva fija la cabeza y embiste en rectitud. Puede serlo por temperamento y puede quedar ahormado como consecuencia de la lidia de varas y engaños. Ambidiestro: El toro que se comporta y cornea igual por los dos pitones. Avisado: Es el animal listo, que aprende pronto, se pone por delante y encara el bulto. Blando: El que sale suelto de los caballos y deja la suerte de varas cuando siente el hierro. El que se cae en la suerte. Boyante: El toro bravo, noble, que da excelente lidia. Bravucón: El que aparenta ser bravo pero no da la medida; el que no remata en la suerte de varas. Bronco: El de embestida áspera, dura y descompuesta. Celoso: El que hace mucho por el bulto y acaba rematando en él; muy peligroso en las cogidas por su insistencia en cornear. Certero: El que es diestro al herir; los toros cornicortos tienen fama de certeros. Claro: El que acomete con franqueza y rectitud sin hacer extraños. Codicioso: El toro bravo que remata las suertes y demuestra celo por coger. De sentido: El avisado que no hace caso de los engaños y embiste a los lidiadores. El sentido es característico de la mayor edad. Desigual: El que varía mucho en sus reacciones durante la lidia. Diestro: El que tiene tendencia a coger por el cuerno derecho. Duro: El que no aparenta advertir el castigo y sigue peleando con si no lo recibiera. Fiero: Cuando embiste con furia. Furioso: El toro con un matiz de peligro en su bravura; el excitado por alguna suerte de la lidia, como las banderillas. Huido: El que se va y busca la salida sin hacer caso de lidiadores ni engaños. Incierto: El toro que carece de fijeza y no deja deducir por su actitud hacia que bulto o engaño se va a arrancar. Manso: El que carece de bravura; la antítesis del toro de lidia ideal. Marrajo: El toro de mucho sentido, que acomete cuando cree tener asegurado el golpe. Noble: El toro que sólo hace caso al engaño y se encela en él. Pastueño: El que tiene una embestida templada y suave. Pegajoso: El que se ciñe en la embestida; el que no se da reposo y se lo niega al torero por seguir embistiendo. Probón: El que mueve la cabeza o adelanta un paso como para embestir, pero tarda en hacerlo. Pronto: El que acude al cite del lidiador rápidamente y con recelo. Querencioso: El toro que tiene predilección por un determinado lugar para estar en él, o por un determinado lidiador para seguirlo con olvido de los demás. Receloso: El toro tardo que acude con poca claridad al cite. Reservón: El toro cauteloso en las embestidas, las que trata de asegurar. Revoltoso: Cuando se mueve rápidamente con fuerza y facilidad. Seco: El toro de acometida rápida y contundente; el que hiere gravemente y sin espectacularidad en la cogida. Suave: Toro claro y noble que no tira cornadas y permite la facilidad del toreo. Tardo: El que tarda en acudir al cite. Temeroso: Cobarde; el que escarba, retrocede o huye sin disimulo. Topón: El que al embestir empuja en lugar de dar la cabezada y trata de empuntar. El que no humilla. Voluntario o voluntarioso: El que acude por iniciativa al engaño aún antes de que se le cite. Zurdo: El que tiene tendencia a coger y herir con el cuerno izquierdo. |
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Acometer: Embestir; ir al ataque del que lo cita o provoca. Aconcharse: Recostarse completamente de un costado en la barrera. Acosar: Llegar a la proximidad del bulto sin tocarlo en su persecución. Acostarse: Vencerse o inclinarse a un lado u otro al embestir. Acudir: Dirigirse con prontitud al lugar donde se le da el cite. Achuchar: Topar o empujar a los toreros, pero sin llegar a empuntar. Amusgar: Mover las orejas hacia delante y hacia atrás con señales de querer embestir. Apencarse: Pegar a la barrera la penca del rabo para esperar. Arrancar: Iniciar el viaje hacia el objeto que trata de embestir. Arremeter: Consumar la acometida alcanzando al bulto perseguido. Arrollar: Derribar al lidiador y pasar por encima de él sin cornear. Cabecear: Mover la cabeza; dar la cabezada, movimiento inicial de humillar y luego alzar los cuernos para coger. Cambiar el viaje: Desviar la dirección de su carrera al embestir. Cernerse: Mover rápidamente la cabeza de un lado a otro para acometer como si fuese a cambiar el viaje. Colarse: Acción de tomar mal el engaño y pasar más cerca de lo que se previó del torero; pisar la jurisdicción del torero. Coger: Alcanzar persona o cosa con el pitón, independientemente de que hiera o no. Crecerse: Se dice del toro que aumenta su poder con el castigo. Cortar el terreno: Hacer el viaje derecho al lugar donde irá a parar el lidiador en la suerte; atajar ganando terreno. Cornear: Dar la cornada. Defenderse: Acularse en tablas, desparramar, cornear y taparse sin acudir al engaño. Derramar: Como desparramar, pero fijándose en un torero o embistiéndolo. Derribar: Embestir al bulto -especialmente al picador- con ímpetu y desmontar al jinete o dar en tierra con la cabalgadura. Derrotar: Dar el derrote. El golpe que tira el toro con las astas levantando la cabeza a más altura de lo normal. Desafiar: Mirar, parado y con fijeza, escarbar, encampanarse y humillar de nuevo. Desarmar: Quitar el capote o la muleta al diestro que lo torea a consecuencia de un derrote. Descubrirse: Humillar al embestir; humillar para el descabello. Desparramar: Acción de mirar sin fijeza a todos los bultos a su alcance. Doblar: Caer después de la estocada doblando las manos. Embestir: Como acometer; hacerlo de cerca a cualquier bulto. Embrocar: Llegar al lugar de reunión con el diestro en donde, si éste no domina la suerte, el toro lo coge. Emplazarse. Situarse en los medios y no acudir a los cites. Empujar: Esforzarse en derribar en la suerte de varas después de haber llegado al peto. Empuntar: Coger con la punta del pitón; herir con un puntazo. Encampanarse: Estando parado, alzar en forma desafiante la cabeza. Encunar: Coger con el testuz, entre los cuernos, en la cuna sin empitonar. Enganchar: Coger con los pitones y alzar el bulto llevándolo como si las astas fueran un gancho. Entablerarse: Buscar refugio en la barrera y no querer salir de su cercanía. Escabar: Acción de arañar el suelo con las pezuñas delanteras. Escupirse: Huir el toro de la suerte de varas por blando a la puya. Estampida, salir de: Por "estampida"; fuga súbita del ganado vacuno y, este caso, del toro. Extrañar: Hacer un extraño, es decir, movimiento inesperado del toro que sorprende al torero. Garapear: El toro que embiste andando constantemente y sin aplomo. Hocicar: Golpear con el hocico, y especialmente, dar con él en el suelo al humillar. Humillar: Bajar la cabeza para embestir o como estilo defensivo. Igualar: Acción de colocarse el toro aplomado con las cuatro extremidades perpendiculares y paralelas entre sí. Palotazo: Dar un palotazo. Golpe dado con la pala del cuerno. También se le llama varetazo. Pesar: Estar en una querencia y no abandonarla, o defenderse tardeando y cortando la arrancada. Puntazo: Herida de poca entidad dada con el pitón o vértice del cuerno. Recoger: Acción de sentido alzando del suelo el bulto derribado con la punta de los cuernos. Recostarse: Como aconcharse; apoyarse lateralmente en la barrera. Rematar: Llegar hasta un torero y cornear, haciéndolo en tablas si el diestro logró salvarlas. Reponerse: Situarse al salir de una suerte en buen terreno para ir a la siguiente, atendiendo al cite o bien sorprendiendo al matador. Respingo: Acción del toro al huir, con mayor brusquedad cuando hace un extraño. Revolcar o dar un revolcón: Derribar por el suelo sin llegar a herir. Salir suelto: Huir de la suerte, especialmente de la de varas. Taparse: Levantar la cabeza y tratar de evitar así las suertes, sobre todo la del descabello. Tirar el hachazo: Golpe seco que el toro da levantando la cabeza. Tirar tarascadas: Acción de achuchar seguida de un derrote. Tomar las tablas: Saltar la barrera. Indicio de mansedumbre. Topar: Dar topetazos; golpe seco con el testuz sin utilizar los cuernos. Trompicar: Golpear al lidiador con la pala del cuerno o con el hocico, haciéndole perder el equilibrio, pero sin derribar. Volver la cara: Huir de la suerte cuando está colocado para ir a ella. |
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El Toro puede estar... |
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Abierto: Se dice del toro que se encuentra más cerca de los medios. Aculado: Con la penca del rabo pegada a las tablas en actitud defensiva. Amorcillado: El toro que herido mortalmente hace esfuerzos por mantenerse en pie. Aplomado: El toro que llega al final de la lidia muy cansado y se para. Cerrado: El que por propia iniciativa, o por que lo llevan durante la lidia, esta muy cerca de las tablas. Consentido: Cuando por falta de castigo y seguridad en su poder acomete rápidamente confiado en sus fuerzas. Crecido: Cuando por buena bravura de casta acomete con más celo cuanto más castigo recibe. Descompuesto: Cuando por mala lidia se han acentuado en él los malos hábitos y el mal estilo de la embestida, que hace con gran movimiento en la cabeza. Empapado: Se dice del toro que por buena lidia va muy metido en el engaño y dócil al mando del lidiador. Entero: Cuando a pesar de la lidia se encuentra con fuerza y facultades casi como cuando salió del chiquero. Quedado: El toro que como consecuencia de la lidia, acomete pero se para antes de que remate la suerte. Suelto: El que por mala lidia va sin fijeza al engaño; el que sale del encuentro con el caballo huyendo sin disimulo. |
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El Toro puede... |